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Surgimiento de la Conciencia de Separatividad
¡¡¡ Cómo surgió la Vida en lo que llamamos Mundos de la Materia !!!

Última actualización de esta Web: 28 marzo 2013

Las Almas son las posibilidades de expresión de los infinitos valores de la Unicidad que se motivan por expresarse diferenciadamente del resto de valores.

En su "camino" van dando lugar a los Mundos de la Materia, sometidos al espacio-tiempo. En ellos generaron el sentimiento de "separatividad"...

El texto que sigue trata de mostrar lo que fue el inicio de la vida de cada Alma, así como qué fue lo que le motivó su inicio como individualidad diferenciada y cómo se llevan a efecto esos procesos. Esto posibilita comprender qué es el "mundo exterior" con el que constantemente entramos en conflicto, pero que viene a mostrarnos de nosotros mismos aquello que no percibimos como que existe "dentro de mí".


Consciencia

Interpreto el término "Consciencia" como "Conocimiento del Sí mismo", de la esencia vital que somos, de aquello desde donde surge la realidad Individual dentro del Todo (Unidad y Unicidad).

Dado que nos interesa conocer qué somos como Individualidad que se siente desconectada de la Unicidad, es importante abordar lo siguiente:

* Las almas "individuales" son las posibilidades de expresión de los infinitos valores de la Unicidad, que se motivan por expresarse diferenciadamente del resto de valores, para lo cual tienen un inicio de expresión partiendo del "vacío de consciencia de sí" en cuanto a lo que es su peculiaridad diferenciada dentro de la inmensidad que con el Todo constituye.

* Esas experiencias de diferenciación, teniendo en cuenta que son "partículas" emanadas de la Esencia que las constituye y expresadas dentro de Ella misma, dan lugar al acto de "la Creación", que debemos concebir, a nivel de cada una de ellas, como "una manifestación dentro de la propia Esencia", un matiz peculiar de la Esencia "proyectado" como Consciencia para su propia percepción.

* Su experiencia generadora de Consciencia de sí, para poder desarrollarse como tal diferenciación, parte de un punto "cero" o vacío potencial, tal como cualquier proceso embrionario orgánico nos da a conocer. De otra forma no podría ir percibiendo los matices generadores de su peculiaridad, de su diferenciación, ya que desde la Unicidad todo está imbricado, sin límites precisos de diferenciación.

En la imagen de cabecera puede apreciarse lo que he expresado. El fondo de la imagen es la Unicidad, de donde surgen las Almas en su proyección de Unidades diferenciadas.

* Ese "inicio de expresión" se crea en el plano del "sentir dentro de sí misma", su propia realidad "mental", sin realidad divisoria del Todo. Esas proyecciones de diferenciación, para poder ser percibidas en sus matices peculiares más allá de la abstracción de Unicidad de donde surgen, van dando lugar a lo que se muestra a la Consciencia como mundos de la Densidad (que venimos a llamar Materia), donde aparecen los factores de separatividad (Espacio) y temporalidad o finitud (Tiempo), que fuerzan la "unidireccionalidad" (una dirección dentro de la diversidad de posibilidades) precisa para caminar desarrollando expresiones específicas diferenciadas. Es así como se irá dando lugar a la Corporalidad y a sus acciones, regidas desde la propia necesidad de experiencias.

* Pero desde ese inicio de "sentimiento de separatividad" y de vacío potencial (vacío de recursos), se va generando el "sentimiento de indefensión" (desprotección, orfandad, abandono, soledad, sin hogar,…), el cual irá creciendo hasta lo que hoy justifica nuestra "lucha" por la supervivencia, creadora del Ego (conciencia de ser la expresión externa separada o diferenciada) y, con él, lo que percibimos como barbarie humana de pugnas, ego-ismos y confrontaciones.

*** Volviendo al proceso de inicio de la Individualidad, la capacidad creadora del Alma (más bien co-creadora, pues es gracias a la interacción colectiva como se genera) irá proyectando ante (delante de) "la consciencia de sí" que va generando su experiencia, aquello que va desarrollando en su sentir interno de tal capacidad de expresión peculiar, lo cual se va mostrando en el "campo colectivo de experiencias" con otras individualidades, a lo que vendrá a llamar "lo de fuera", pues contendrá tanto su propia proyección creadora en sí misma como la de las otras almas en igual proceso.

** Este "campo colectivo" de experiencias es necesario para que esas experiencias puedan mantenerse en una expresión de continuidad, a fin de ir impresionando los factores concienciales que van a ir constituyendo su Conciencia; factores concienciales que en lo material llamaremos "sentidos". Y ese "poder mantenerse en la continuidad" se hace posible gracias a lo que venimos a llamar "interacción", que no es más que el intercambio (engarce) de experiencias logradas por otros, que hacen posible que todos ellos puedan mantenerse en el escenario de experiencias. Esto es lo mismo que ocurre en las partículas subatómicas cuando surgen del vacío cuántico, que gracias a las interacciones entre ellas retrasan la "vuelta" a su estado potencial, a su "hogar" de unicidad. Igual que los átomos que al compartir electrones se hacen más estables y permanentes.

** Puede entenderse con facilidad que el alma que "se inicia en la experiencia de la Consciencia" partiendo del "vacío" de experiencia individual, transita por procesos iniciales en los que aún no tiene desarrollada la Consciencia de sus valores, del potencial universal inmerso en su Esencia, valores todos ellos enfocados a su capacidad co-creadora de Consciencia Universal.

** Es por esto que cobra sentido la proyección "hacia fuera" de todo lo que se va "logrando dentro" en tal capacidad co-creadora, tanto para poder tomar consciencia de sí como para poder mantenerse en la interacción (el capital que va logrando invertido en una empresa colectiva).

** El problema viene cuando, sumergido en la percepción de esa proyección "externa", la interpreta como "lo que no soy", lo que está más allá de mí, sin reconocer que lo que se muestra allá es también por lo que de sí misma puso en ello. Y es así como "lo que más percibe o lo que más le impacta" porque sintoniza con ella, es lo que tiene la vibración que hay en su interior, razón por la cual le llega eso y no otro factor del campo tan extenso de expresiones de almas.

** ¿Por qué tenemos esa inercia de negación de responsabilidad sobre algunos procederes que percibimos en lo que se manifiesta en el campo externo? Pues sencillamente porque percibiendo por una parte, un tanto inconscientemente, lo que sentimos de algo que es más grande, elevado o dignificante de nosotros mismos como remanente de la Unicidad, percibimos con más fuerza lo que "realmente estamos siendo capaces de crear". Y es por ello que no lo adjudicamos a nosotros cuando lo consideramos irreverente o indigno, sino a… algo que yo no soy, es decir, a circunstancias generadas por otras individualidades.

**** ¿Qué podemos sacar en claro de todo esto? Pues tratar de reforzar nuestra conciencia en que debemos tomar consciencia de que todo cuanto "nos llega" es porque lo "tenemos" y justo en la manera que nos afecta, ya que lo que se expresa en lo externo es neutro en sí mismo, es un simple campo de interacciones de experiencias, de la que cada cual toma la respuesta de su propia participación, es decir, el rendimiento de su propio capital invertido en la empresa.

 


Consideraciones complementarias:

Interacción o intercambio de Valores:

Así como una Pareja en lo humano se "intercambian" valores de lo que cada uno de ellos ha cultivado en sí (paciencia, organización, desorden, sentido estético, violencia, dulzura, inteligencia,…), para que ahora operen en el otro, es decir, los pueda utilizar el otro a cambio de lo que éste pone a mi disposición de lo que cultivó en él, igual ocurre a nivel global entre las Almas que se integran en un Colectivo.

Mediante esas interacciones generadoras de "engarces", la Pareja se mantiene más tiempo unida que si no "compartieran" algo de sí mismos, justificando esto lo que desde una lógica normal no se llega a comprender del por qué fulanito y fulanita se mantienen aún juntos, cuando tanto se enfrentan y discuten, por ejemplo, y es por lo que reciben del otro en los niveles del subconsciente, que con una ruptura dejarían de poder expresar en "el matiz de su personalidad" lo que están valorando de sí mismos. Cuando se da la ruptura, puede generar desconsuelo o tristeza lo que sentimos que ya no hay "dentro" nuestra. Generalmente no sabemos lo que era eso que "salió" de nosotros, lo que ya no tenemos en nuestros modos o posibilidades de ser, y justificamos la tristeza o el sentimiento de pérdida con que echamos en falta al individuo en sí, razón de muchos reintentos de relación.

Con la siguiente imagen trato de concretar lo que he dicho:

Algo análogo es lo que ocurre entre partículas elementales, moléculas, sistemas solares, galaxias, individuos y almas. Podemos llamarlo el "obligado compartir" que posibilita el proceso de la Vida a quienes se sumergen en "expresiones" de Ella. Con palabras más acercadas a la Física Cuántica puedo decir que "No existe el individuo aislado capaz de valerse por sí mismo, sino que todo surge gracias a la Interacción". De aquí la importancia y trascendencia de lo Colectivo, del cual todas las individualidades dependemos para mantenernos en algún proceso evolutivo, en este caso, de la Consciencia.

El proceso de concienciación precisa de los "mundos de la materia", que se generan o nacen de la propia necesidad de auto limitación de las almas para poder "ceder" parte de sí a otras almas, y así forzarse a expresiones específicas, cosa que en la Unicidad (el Todo) no es posible. Es decir, que los mundos materiales son expresiones de las auto limitaciones que las almas se generan en sí mismas. Para que esto pueda suceder son precisas las áreas colectivas.

El Camino se inicia desde la ignorancia absoluta de lo que se es, y gracias a ir interaccionando con las otras almas, va desarrollando conciencia de sí misma. Y esa interacción, al igual que ahora en lo humano, se hace a base de poner en manos de otros algo de lo que es de nuestra peculiaridad, y tomamos de los otros algo de las suyas, lo cual genera unos "lazos" o engarces que hacen que puedan mantenerse más tiempo experimentando la vida material que les posibilita ese desarrollo de conciencia.

La "aparición" de un alma no ocurre aisladamente, sino que en cada "parto" surgen diversidad de ellas, pues necesitan desde un primer momento esos engarces de interacciones para mantenerse en la "vida" que les va a procurar el desarrollo que buscan. Sin esos Lazos regresaría al estado de Unicidad enseguida.

Tal como ocurre en las partículas subatómicas, que "aparecen y desaparecen", en las almas ocurre otro tanto, sólo que la permanencia es más prolongada, pues su estructura llega a ser muy compleja y es mucho lo que comparten, que es lo que las engarza mientras tanto "viven" acá. Esto ayuda a comprender la necesidad de las constantes "reencarnaciones", pues el proceso de desarrollo "desgasta" la estructura material de la que se valen.

El estar supeditadas a lo espacial (distancias) y temporal (finitud), les fuerza a desarrollarse en "una dirección" (cuando todo puede expresarse a la vez, propio del plano de la Unicidad, no se posibilitan concreciones). Con esa unidireccionalidad pueden observar "diferencias" en los matices de sus expresiones, así como motivarse por objetivos específicos.

Al comienzo de ese Camino es fácil comprender el desconcierto en el que viven, pues han de valerse por sí mismas y desde las motivaciones a las que van dando lugar en ellas. Por tal motivo, va surgiendo la "personalidad" que discurre por aferramientos a lo que les va posibilitando el avance en el sentimiento de dificultad o desamparo, que terminará por constituirse en el Ego, o parte de sí mismas que rige su caminar en la pretensión de superar las adversidades que percibe constituye la materia que sienten ser y en la que se desenvuelven.

Desde ese Ego que contempla lo externo como una amenaza a la supervivencia, se inicia la consideración de que eso externo lo origina algo de "fuera", al no concebir que todo lo externo se crea con lo que aporta de sí misma a esos engarces colectivos que hacen posible que lo externo exista. Y de lo externo, es precisamente lo que sintoniza más con un alma lo que tiene que ver con aquello de sí misma que está expresándose en las demás.

Esto anterior de sintonización entre un Alma y lo propio de ella manifestándose "fuera", ocurre por la propia tendencia vibratoria de esa energía al existir en ella la inercia de regresar a la Unicidad, allá de donde es propia. Lo propio de las demás es lo que las demás percibirán más específicamente en esta alma. Es decir, que cada cual hace de espejo de lo que es propio del otro. "Almas" son también, aunque de otra complejidad estructural, las diferentes situaciones, objetos, pensamientos,... que constituyen las manifestaciones de lo que llamamos Vida.

En otras palabras: Yo aporto de mí al conjunto lo que el conjunto me refleja y que yo tiendo a no reconocer como propio de mí. Esto lo podemos observar con facilidad cuando alguien se contempla en un espejo, que no suele aceptarse plenamente, pues piensa que sus rasgos debieran ser los que él tiene (percibe) en su mente y no los que el espejo le refleja.

La imagen que inserto, hecha sobre la base de lo que se conoce como "Flor de la Vida", muestra cómo la Vida se sustenta gracias a los "engarces" de unas almas (cada esfera-círculo) con otras, las cuales forman el colectivo en el cual les es posible alcanzar el "duro" despertar de la Consciencia. Los triángulos invertidos que aparecen en la imagen, representan al Mer-Ka-Ba, dos tetraedros que constituyen la estructura básica de una Individualidad. Tetraedros unidos por su centro geométrico y que giran en sentido contrario, al modo de la Doble hélice del ADN, sobre el cual trataremos en otra Web:

En la figura de la Flor de la Vida, el círculo central lo he dejado más destacado, representando a la circunstancia que vive un alma específica encarnada, donde ella misma no es más que la potencialidad que "aglutina en sí misma" de lo que es una peculiaridad elaborada por la interacción de todo lo que han ido desarrollando entre todas las almas. Desarrollos que tienen lugar en el orbe o sistema donde ingresan para sus experiencias de consciencia.

La "capacidad" para canalizar actitudes del campo morfogenético global es lo que realmente traemos al "ingresar" en un orbe, es decir, que el alma trae en sí un "potencial" (que es lo que Es en cuanto a Individualidad), pues lo demás pertenece a las formas, limitadas y perecederas en sí mismas. Todo lo demás, las inercias de formas y comportamientos, ha ido quedando en el orbe donde se desarrollan. Nos sirve lo que expreso para captar cómo es el proceso de re-conexión de un alma con el planeta u orbe donde viene a evolucionar su consciencia, siendo a través de su primera inhalación de aire como toma parte en esos campos de experiencias, pues es a través de la respiración como conecta con los campos de consciencia.

Un alma no re-ingresa en la atmósfera planetaria (nuestro caso) con los atributos que expresó en su anterior vida, es decir, con su grado de paciencia, de inteligencia, de orden, de generosidad, de... arrogancia, de escrupulosidad,... ... Aquello a lo que supo dar vida en sí mismo es algo que se mantiene en el ámbito de sus "posibilidades", pues cultivó en su Ser el "materializarlo", pero otra cosa diferente es que pueda disponer de "lo necesario" para expresarlo de nuevo, pues todo está supeditado al marco humano donde viene ahora a ingresar como miembro de un colectivo familiar. Los valores que cada uno de los miembros de tal grupo vienen a cultivar, según las habilidades de materialización que cada uno de ellos haya desarrollado en sus vidas anteriores, pueden condicionar expresiones en alguno de ellos a pesar de lo cultivado en sí.

Todo va a depender de la manera en que "se distribuyan" lo que entre todos aportan desde lo desarrollado por sus Seres. Alguno de ellos puede venir ahora a iniciar un nuevo desarrollo, o a enfatizar aún más uno ya cultivado, para lo cual precisará de lo que otro traiga en sus posibilidades pero que en esta ocasión no expresará. Al no expresarlo ahora, esa facultad queda libre y la podrá utilizar aquel que viene a cultivarla, adquiriendo en este modo de "trasvase" posibilidad de llevarlo a efecto.

Pongamos un ejemplo "vivo" que ayudará a comprender lo anterior:

Cuando Albert Einstein y Ramón y Cajal (pongo estos dos casos porque he podido investigar en ellos, pero quien quiera profundizar en este asunto, puede seguir buscando ejemplos, que los debe haber a miles entre los "prepotentes" de alguna destreza intelectual) vinieron a expresar una condición cerebral más allá de lo usual, precisaron "ponerse de acuerdo" con las almas de los que vinieron a ser hijos suyos carnales pero que iban a experimentar una demencia cerebral. Y lo mismo puede ocurrir en una familia donde, por ejemplo, el padre es tremendamente responsable y trabajador incansable, y uno de sus hijos experimenta la irresponsabilidad plena de un drogadicto (los he conocido). Puede que ocurra no solamente en un grupo familiar en sí, sino entre primos hermanos (tengo el caso de uno de mis hijos), o bien entre amigos íntimos o personas de alguna manera íntimamente relacionados.

Resumiendo diré que somos almas con potencialidad de expresión en lo cultivado con materializaciones en este plano, pero aquello a lo que damos vida una vez encarnados es a base de "acaparar" hacia uno mismo algo que pertenece a la "despensa colectiva" generada a lo largo de toda la existencia humana en el Planeta. Por tanto, la vanidad, el orgullo y la soberbia son expresiones propias de la ignorancia sobre qué realmente somos y del por qué puedo expresar lo que caracteriza a mi personalidad. Y digo que tales expresiones son propias de "ignorancia", porque cuando alcanzamos a comprobar que lo que caracteriza nuestra prepotencia o todo aquello que hemos sido capaces de acumular de alguna manera (material o psíquicamente) es sólo por lo que "acaparo" de lo que es propiedad de lo Colectivo y que eso ocurre porque otros "ceden" para sus experiencia complementarias, sin las cuales no sería posible ni lo uno ni lo otro, ni lo mío ni lo de ellos, comprenderemos que todo es gracias a todos y nada por el individuo en sí, lo cual debe inducirnos a la solidaridad y la gratitud, y no a la vanidad y soberbia.

La realidad de los "campos mórficos o morfogenéticos" dan buena cuenta de ello, si bien aún los que iniciaron estos términos no conocen cómo discurren los valores inmersos en esos campos por entre los individuos que los canalizan, si bien son conscientes ya de que el cauce son los vínculos emocionales. Los estudiosos de estos conceptos lo enfocan especialmente hacia la búsqueda de "dónde se ubica la Mente", tras constatar que no es en el cerebro, mostrando la realidad de la telepatía, entre otras cualidades de nuestra antena receptora cerebral u orgánica inmersa en el campo global de información, y expresan que tal "información" inmersa en los campos circula por canales emocionales. Pero algo aparte es lo que doy a conocer bajo el concepto de "trasvases" (y reparto de valores dentro de cada grupo que se forma con lazos especiales) y cómo ocurren estos desde el momento del ingreso de un alma en la atmósfera planetaria donde viene a continuar el desarrollo de consciencia de su Individualidad, tanto como entidad diferenciada como también parte del Todo.

No es fácil apartar la inercia personal que nos caracterizó en la vida anterior, salvo que interactúes con seres con inercia suficiente para tomar hacia ellos lo que tú tienes que soltar. O bien puede proyectarse algún incidente (accidente, circunstancia muy condicionante, etc.) que fuerce el no poder expresar cierta actitud o aptitud para poderla ceder a otro que sí viene a cultivarla. Cuando tienes que ceder (aflojar o aparcar) de una capacidad desarrollada que te aportaba una "personalidad" que gustas mucho expresar, y a cambio tienes que dar vida a un rol no tan bien valorado por ti, el soltar resulta difícil, y es por lo que en ocasiones hay que echar mano de condicionamientos externos fuertes, que se moverán desde el subconsciente, que es quien rige la mayor parte de nuestros acontecimientos.

Puedo decirte que esto lo constato con mucha frecuencia en mi vida personal, de tener que apartarme de desarrollos que percibo son importantes para mí, pero que distorsionan la tarea de lo que alguno de mis hijos tiene en determinados momentos que abordar, y cuesta aplicarse a ello si ya te lanzaste en tu hacer. Y si esto ocurre en mí, que conozco estos asuntos, qué no va a ocurrir de dificultad en el "ceder" en quienes ni aceptan que esto pueda ser así, o que incluso tu propia pareja no esté de acuerdo en lo que tienes que dejar a un lado (si a ella le afecta de alguna manera), porque ella no ve tan claro estos procederes entre almas.

Esto último anterior puede resultar muy fuerte y muy difícil de aceptar, pero… es que… ¿no solemos decir que formamos una Unicidad? ¿No decimos que no somos Individualidades inconexas? ¡Pues aquí tenemos la ocasión de trabajar por Ella! El plan de "desarrollo de la Consciencia" no puede evolucionar desde los meros enunciados verbales, del "os amo", del "somos Uno", del... "mucho de lo que es fácil escuchar y leer en los ámbitos espiritualistas". ¡Hay que implicar nuestra vida en ello! Y esto pasa por aprender a Ceder de lo que nos gusta ser, de lo que valoramos ser, ya que quedarnos en ceder de lo que tenemos "por fuera" no reporta eficacia al objetivo o razón de la Vida si la concebimos como desarrollo de la diferenciación pero dentro de la Unicidad o ente Uno al que entre todos damos Vida.

¡¡¡ Somos un Plan de Unicidad y no un plan de separatividades inconexas !!!

 

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